SOSTENIDA POR SU MISERICORDIA
"Entonces el SEÑOR dijo a Noé: Entra en el arca tú y todos los de tu casa; porque he visto que {sólo} tú eres justo delante de mí en esta generación". (Génesis 7:1 NVI) Dios le da instrucciones claras a Noé de ingresar al arca como recompensa a su obediencia. Este pasaje bíblico se sitúa en el momento en que la construcción del arca ha concluido, y Noé, junto con su familia, se prepara para enfrentar una promesa que no parece traer tranquilidad. Serán muchos meses aislados, sin tierra firme, solos, y posiblemente enfrentando ansiedad, pánico e incertidumbre durante el diluvio. Y, sin embargo, lo que parecía una temporada de encierro era, en realidad, un acto de protección divina. El arca no solo fue un refugio físico, sino también un espacio donde su fe fue puesta a prueba. Así también sucede con nosotros: hay temporadas en las que Dios nos llama a entrar en “arcas” que no entendemos, alejándonos de lo conocido y quitándonos el control. Pero si confiamos, descubriremos que i...