El honor de ser mujer
“¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? Ustedes no son sus propios dueños; fueron comprados por un precio. Por tanto, honren con su cuerpo a Dios.” ( 1 Corintios 6:19-NVI) Somos señaladas por superficiales y vacías al ser vanidosas y de alguna manera preocuparnos un poco más de la cuenta por nuestro arreglo y cuidado personal. Nada más lejano de la realidad, si tenemos en cuenta que como princesas e hijas del Todopoderoso hemos sido llamadas a lograr el equilibrio perfecto entre la belleza interior caracterizada por el valor, la firmeza y el temor a Dios, y lo externo reflejado en los hábitos saludables que nos llevan a cuidar el templo del Espíritu Santo, tal como lo indica el Padre celestial en su palabra. El mejor ejemplo para todas las que deseamos que nuestra feminidad no sea juzgada por la doble moral de una sociedad que se cree con el derecho de destruir tu imagen de acuerdo a su ...