Grandeza en medio de la rudeza
Hay días, en los que mi coraza no es tan fuerte, viejas grietas duelen, por circunstancias específicas y puntuales de mi presente, pareciera que es la voluntad de Dios, caminar por desiertos ya conocidos o enfrentar pruebas ya vividas. Son 11 años de tristezas, alegrías, metas cumplidas, sueños que se quedaron en el camino, otros que se hicieron realidad, caídas y duros golpes, bien me dijo el señor, que no iba a ser fácil y que voy a atravesar por diversas pruebas en las que va a probar mi fe para producir constancia en mi corazón, para que al final su obra brille, sirva de faro y cumpla su hermoso propósito, haciendo de mí una mujer íntegra y perfecta delante de Él (Santiago 1:2-18). Existen momentos en los que me siento sin fuerzas, incapaz de seguir hacia adelante, mi visión se ve nublada y no veo con claridad las maravillas de Dios en mí, tengo dudas, me siento confundida o simplemente sin esperanza de ver cambios radicales, pero es en medio de todas éstas...